Una limpieza a fondo inicia con la organización y interna de armarios. Se debe desempolvar elementos altos. El punto clave es la limpieza profunda de interiores de electrodomésticos (horno/nevera) y la eliminación de cal en baños. Finalmente, se atienden cristales, marcos y rodapiés, culminando con el fregado minucioso de todos los suelos.